Finalmente me hice todas las pruebas habidas y por haber y no soy sensible al gluten.

Hace un año me hacia un test de ADN y me salía que era Sensible al gluten. Todas las alarmas saltaron y me puse muy nervioso. Rápidamente me apunté a una asociación y ésta me informó de como tenía que vivir a partir de entonces sin gluten. Menuda pesadilla. Casi ningún establecimiento ni restaurante está preparado para eso, y comer de repente se convirtió en un coñazo insufrible.

Lo raro es que cuando me hice una Gastroscopia y una colonoscopia no salió que mi intestino estuviera mal por culpa de la sensibilidad al gluten. Tan solo el test de ADN decía que tenía esa enfermedad. Más adelante me hice otro test de intolerancia al gluten, y salió que estaba todo bien. Este test fue fundamental para decirme que no era sensible al gluten. Por lo tanto, tras consultarlo con la asociación, llegué a la conclusión de que no soy sensible al gluten y me di de baja.

Y llevo meses, desde entonces, comiendo gluten todos los días y estoy más sano que una lechuga. Así que puedo decir bien claro que no soy sensible al gluten y que puedo comer de todo. Menos mal, porque después de haber vivido un par de meses sin probar el gluten, es un alivio saber que no tengo esa enfermedad.